Tras recibir la granza polimerizada, gracias al Grupo de ‘Materiales+Tecnología’ de la UPV-EHU, Eko-REC se encargó de la preparación del material, mezclándolo con escama multicolor reciclada procedente de botellas. Ello permitió la producción de unos 800 kg de fibra corta de poliéster de color negro. Tras ello, Logrotex asumió la fabricación de los fieltros, que darán forma a las plantillas y el aislante térmico.